Cacao en el norte esmeraldeño

A favor del sector económico y social del norte de Esmeraldas, siguen elaborándose actividades del proyecto “Fortalecimiento social, económico y productivo de los/as productores/as de cacao, en los cantones de San Lorenzo y Eloy Alfaro, provincia de Esmeraldas, Ecuador”, en asociación con Manos Unidas y el Vicariato Apostólico de Esmeraldas. En el mes de marzo, se visitaron varias fincas de productores participantes del proyecto para evaluar sus terrenos y que los mismos sean candidatos para construir dos viveros comunitarios. Además, hubo el interés de varias asociaciones de productores cacaoteros, cuyas tierras productivas se encuentran asentadas en Mataje, zona altamente vulnerable.

Los terrenos visitados para las construcciones de los viveros comunitarios se encuentran en la comunidad de San Javier de Cachaví, en el caso del cantón San Lorenzo, y la comunidad de Maldonado, para el caso del cantón Eloy Alfaro. Para la selección, se tomaron en cuenta los siguientes criterios:

  1. Pertenecer a productores participantes del proyecto
  2. Ser sujetos vulnerables
  3. Tener acuerdos legales con el FEPP o con las asociaciones para ceder su terreno
  4. La proximidad a las otras comunidades participantes del proyecto

Un total de 10 mil plantas de cacao certificadas serán puestas a disposición de los productores de las 12 comunidades beneficiadas.

Además de este trabajo, se mantuvo una reunión con tres asociaciones de productores con trabajo hecho en Mataje. A pesar de que dicha comunidad no fue considerada para la primera fase del proyecto, los productores de la zona vulnerable por conflictos armados y actividades sujetas a fiscalización se enteraron del proyecto y han demostrado un gran entusiasmo para integrar su participación en el mismo. Desde una construcción de viveros desde su iniciativa hasta lograr un mantenimiento autónomo de su producción, los esfuerzos de los productores con terrenos en Mataje van encaminados a un objetivo común: obtener un precio justo de su producto y juntar fuerzas con los productores de otras comunidades rurales de San Lorenzo y Eloy Alfaro.

Estas actividades dejan como lección cosas como la integración inesperada y siempre bienvenida de manos que aporten al fortalecimiento social y económico del conjunto de la población. Otro aprendizaje de esta ronda de visitas fue un consejo de salud dado por Ricardo Montaño, poblador de la comunidad de San Javier de Cachaví. El productor supo decir al equipo técnico que las semillas de papaya eran un efectivo desparasitante, dando a conocer los diversos usos de los productos naturales. Otra experiencia valiosa de rescatar es la continuación que se le ha dado a un proyecto pasado del FEPP en la misma comunidad. Se trata de harina de plátano, lista para ir a su mercado más cercano. ¡Espérela muy pronto!

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